domingo, 13 de noviembre de 2016

13/11/2016 22:43


Hoy me ha mandado esta. Dice que son espinacas rehogadas con pasas y piñones. Un buen puñado de pasas y otro de piñones en la sartén con un poco de aceite, y cuando las pasas se han inflado y cambian de color se añaden las espinacas - crudas, dice, tal cual salen de la bolsa de supermercado en la que ya están lavadas y todo - y se las marea un poco hasta que se ve que están mas oscuras y muy brillantes y que han mermado un montón. Que hay que tener en cuenta que en crudo parecen muchas, pero una vez rehogadas se quedan en una pizca. Y que por eso es mejor poner la sal al final, que si no te confías en "huy, cuántas" y te salen saladas.
Parece que últimamente le ha dado por cocinar. Que, mira, mejor, así se entretiene y no piensa en tonterías.
¿Has visto el destornillador pequeño de estrella?
Tampoco encuentro un botín de los negros, esos con hebillas a los lados que me compré no hace ni un mes.
Enciende el horno para que se gratinen los raviolis, que ya tienen el queso y todo.
Y la luz del pasillo apágala.
No, lo tengo en la mano y no es el suplemento de moda y cotilleos; es el de economía de color sepia ¿Pero tienes total seguridad de que lo trajiste?