domingo, 7 de diciembre de 2014

Texto 8.2

Publicado por  el dic 7, 2014 en Prólogo a la carta número ocho. Encima de las estrellas.

8.2 “Pero aunque los modos de supervivencia hayan cambiado costumbres asociadas a la Historia, y con frecuencia a los recuerdos más penosos del ancestro, siguen transmitiéndose como testigos que no hay que olvidar. Que no falte nunca el pan y la sal son ancestros de antiguos aposentamientos cerealeros allá por los tiempos en que se formaron los primeros burgos; el intercambio de saliva a través del beso en la boca es una variante de la transferencia de sustancias que realizan las hormigas en sus interminables filas cruzadas. El recuento y la pertenencia a un hormiguero común es un partidismo de cómplices que sigue filtrando el aire con tamices de distintos calibres. La posada al peregrino con mesa bien servida delata pueblos con inmensos horizontes o viviendas apartadas con pasos dificultados por orografías tortuosas. El brindis y el discurso, la necesidad de hacer público y solemne lo que todos saben es privilegio de pretendidos patriarcas que tratan de homogeneizar mensajes pretextuados por la celebración; es la hora del engolamiento festivo donde el anfitrión aprovecha que dar de comer y ofrecer cobijo es ambiente favorable para que el ego ensanche sus fronteras”.
8_2