miércoles, 19 de noviembre de 2014

Visos de alardes de triunfos

Visos de alardes de triunfos del honrar contra las cuerdas las pocas fingidas mismas, iguales a las del mito que dicen que dijo un día alguien que nadie conoce quién era ni adónde iban sus pasos que no dejaban más rastros que el de su risa, incontables mutaciones de lamentos en mistéricas, insondables y enigmáticas sorprendentes maravillas relatando de otros mundos y otras gentes y otras pérfidas intenciones de malignas voluntades pretendiendo que ya no quedaba vida más allá de la que encierran bajo su piel y en sus huesos y en su sangre y en su altiva seguridad en sí mismos y en sus razones exiguas los que habitaron antaño un lugar en el que había lugar para los engaños, los enconos, las perfidias y una rala rica inquina a todo lo que escapase al entendimiento corto de las cortas impericias con que enfrentaban, aquellos, el encararse a la vida que esperaba tras los pliegues de los afanes que incitan a despreciar, ignorándolo, todo cuanto no se amolda a los moldes de qué es dicha.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Párrafo 7.27

Publicado por  el nov 16, 2014 en Séptimo mensaje. Sueños en acción. | 0 Comentarios

7.27 “En las praderas del miedo, antes de llegar a las empalizadas que reducen la vida a una experiencia llena de complicidades trágicas, el suelo está regado por salivas de roedores que huyeron de una guerra entre la obsesión y el deseo.”
7_27

domingo, 9 de noviembre de 2014

Llamalallama

Llámala, llama a la llama, llama que será la llama que ya más nunca se apague porque será ya la llama que trepide en cada alma intrépida que sin miedo ni escuchando ya más cantos de sirenas ni rodados ni de cisnes ni robados a las gargantas que entonen alabanzas a lo alto, combatirá ya en su brillo, ya sin levantar la espada, la oscuridad tan profunda que de la negrura emana para allanar los caminos de los que ya más no tardan en emprender, bien prendidos, de sus frentes y en sus blancas intenciones ahora claras, los otrora cenicientos, apagados y contritos, sueños dormidos que aguardan el resurgir de la llama. Llámala, llama a la llama.