sábado, 31 de octubre de 2009

Texto 1.4

Publicado por  el oct 31, 2009 en Prólogo a la primera carta. Siguiendo Rastros

1.4 “Cuenta la Historia convencional que la realidad antropológica, el modo de vivir e incluso el para qué, no es más que la suma de las vidas de todos los muertos. Puede que la llamada basura genética, esa parte del genoma que la Ciencia ha supuesto que no opera en la conducta, sea más determinante de lo que los genetistas han podido averiguar hasta ahora, y quizá la definición de la consciencia esté determinada por una experiencia o un aprendizaje cuya naturaleza oficialmente aun se desconoce”.
afrodita
7 noviembre, 2009
Andábamos piándolas porque queríamos textos nuevos. Ahí tenemos ya los textos y aquí estamos, si atrevernos los más (o puede que esté todo el mundo muy ocupado) a hincarles el diente, sobre todo al 1.4
Son dos puntos difíciles, estos que se nos han venido a los ojos, tan enigmáticos ¿O no lo son tanto y sólo hace falta…
Me quedo parada, sin saber completar la frase; sin saber qué hace falta para atreverse a elaborar tan siquiera un pensamiento por muy pueril que el tal pensamiento fuera o estuviese ― que lo podría estar ― chapuceramente elaborado y muy mal expresado.
Y sin embargo la voluntad de atrapar algo que se resiste por entre los recovecos de la mente bulle dentro de esa misma mente; mientras se sabe que no se está sabiendo pensar se están pensando infinidad de cosas (¡qué socorrida es la palabra “cosa”!) que no se encuentra la manera de expresar.
Se lee en bastantes de los comentarios del blog diversas alusiones al Tao. Nunca he entendido una palabra del Tao; nunca he sabido asimilarlo más que a trompicones un poquito aquí y otro poquito allá, pero se me viene a la cabeza aquello de “el Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao” y, a modo de juego, se me ocurre sustituir “Tao” por “Verdad”, “Bondad”, “Realidad” y, puesto que es en el pensar en lo que tengo ahora mismo la consciencia de estar atascada, “Pensamiento” y “Consciencia”.
Y me encuentro, claro está, con que en realidad ― en ese simulacro de “realidad” que tenemos por tal cosa (mira, “cosa” otra vez) ― ni la verdad, ni la bondad, ni la realidad, ni el pensamiento ni la consciencia lo serían ciertamente si se los pudiera atrapar…
Me pregunto que hay en ese espacio de vacío que media entre los conceptos de que los humanos nos servimos para ir tirando y la puridad, la esencia neta de esos mismos conceptos, que posibilita que la Humanidad aun a pesar de los humanos tire.
“¿Es que vivimos varias vidas/historias a la vez?”, pregunta Ella.
Puesta a seguir enredando con la sustitución de palabras por qué no hacerlo con “Vida” y con “Historia” y que venga, al hilo del razonamiento, a resultar que ni la una ni la otra son ni por asomos pálido reflejo de la noción que tenemos de ellas.
Y vuelvo a preguntarme qué hay en ese espacio de vacío que media entre lo que las personas vivimos como “vida” que teje lo que discurre como “historia”, de un lado y, de otro, lo que vivimos sin saber que está ahí ni que sucede; discurriendo sin poder ser atrapado y sin que sepamos qué teje y, ni siquiera, que teje.
Retama en su comentario comienza cada una de las frases escribiendo “es posible que sea el miedo el que…”
¡Maldito miedo!
Mandala (91)