viernes, 14 de septiembre de 2018

En el Paraiso


Original sin fecha ni firma realizado con ceras sobre papel de estraza allá por los años 80 del siglo XX.
Medidas: 50X36 cms

domingo, 22 de julio de 2018

Texto 14.19

14.19 “Para que haya arte hay que convocar a la misma feria a los genios de la tierra desde la limpieza, a las hadas del aire desde el amor, a las musas del fuego desde el sacrificio y a los ángeles del cosmos desde el azul. Y los genios y las hadas se pueden encontrar porque se esconden en la belleza de las cosas, están detrás de una mirada y flotan en un paisaje, pero las musas y los ángeles viven en las ciudades de cristal esperando el impulso del hombre para su evolución. Y es en si misma la evolución la síntesis poética de todas las artes.”
 
COMENTARIO DE EL AVENTURERO
Tratar de convocarnos desde la limpieza, la fluidez de nuestra energía, la falta de máculas, manchas, pecas, pecados. No poner obstáculos a la energía ascendente de kundalini; cruzar abrazando el centro del caduceo con ochos que acaban abriéndose en la horizontalidad de la cruz, dando y buscando amor. Genios de la tierra, hadas del aire, intento de purificación, logros del amor que cada vez se magnifican más y buscan la alegría, la comunicación con musas y ángeles; musas que esperan la llegada del héroe cabalgando a Pegaso, ese héroe que deberíamos ser todos los que quieren completar su evolución. Y también ese caminante, ese héroe, que durante todo su trayecto ha ido recibiendo el mensaje del ángel —mensajero, hermes, angeloi—, mensaje que se modificará en su camino y que desde su evolución abrirán las ciudades de cristal donde se encuentran a la espera las musas, los ángeles.
Esos ángeles, desde el azul van a enviar mensajes del Padre al Cristo, al Ungido, a Jesús de Nazareth. Anunciarán su venida; le acompañarán en Getsemaní, abrirán su sepulcro y caminarán con él a Emaús. Y no modificarán su mensaje porque el Cristo es la «evolución, síntesis poética de todas las artes».

martes, 3 de julio de 2018

Solo, sólo solo


Aquí se quedará solo
cuanto en la vida forjo
sólo amargura y pesar
arrastrados al solaz
de soledades que azar
zarandeó a su pasar
para de vuelta rondar
cantares que al despertar
desvelarán sin piedad
qué fue y qué no fue verdad.
Y sólo quedado y quieto,
mustio de tanto pesar, 
solo sabrá recordar
que de haber subido más
en la escala del afán
de no querer mal causar
ni en tristezas embotar
al alma que lo sufrió
se hubiera podido alzar de, 
de rodillas, llorar.

lunes, 11 de junio de 2018

Texto 14.13

14.13 “ Cuando el viejo perseguido e incomprendido, Pitágoras, formulaba la teoría de las esferas y creaba las bases de la lectura y transmisión musical, ofrecía al mundo la sincronía entre chakras y colores, entre colores y notas musicales y horas del día y de la noche compatibles con tipos de danzas, músicas y cantos; pero el mundo siempre escucha parte del mensaje, el resto queda prendido en los alambres de la memoria pránicos para que ese alguien que siempre está naciendo lo rescate.”
 
COMENTARIO DEL AVENTURERO
¿Dejó escrita Pitágoras su teoría?, ¿se perdieron posteriormente sus escritos?, ¿fueron perdidos de manera intencionada?
En cualquier caso parece que desde esa memoria pránica de la que habla el autor, podríamos acceder al conocimiento que Pitágoras descubrió para la humanidad. Un espacio (o lugar, o tiempo) al que probablemente sólo se pueda acceder cuando uno está preparado, cuando ha llegado a un estado de pureza suficiente… en el que no quiere perjudicar ni a Pitágoras ni a nadie, claro.
¿Pero acaso desde Pitágoras hasta nuestros tiempos hemos llegado a conocer mejor nuestra compleja forma congnoscitiva? ¿La forma en la que reaccionamos ante la luz, el color, el ritmo y lo que esto provoca o despierta en nuestro organismo? Parece que no.
La sincronía es una potente herramienta para alterar nuestra consciencia. Sincronizar los colores, las notas musicales, las formas geométricas, los números, los biorritmos, ¿no es un trabajo que tiene que ver con mantras, mandalas, pranayamas, un trabajo yóguico? Sin duda Pitágoras creía en las grandes posibilidades del ser humano, en su evolución profunda y trabajó para potenciar su consciencia, su organismo, su misterio.
Despertar el organismo, alterar la consciencia para que se despierten en nuestras células memorias impulsoras, propulsoras, superconductoras, nuevas. Produciría risa, alegría, velocidad… como bailar.
Salir de una hipnosis estéril a la que nos empuja y nos empujamos dentro de un sistema que sólo nos quiere adocenados, dormidos, atados a ritmos repetitivos, binarios, mecanizados…
Pero no nos quedemos solo con el aspecto racional del mensaje… Ni el de este párrafo, ni el de los pequeños sucesos, encuentros, hallazgos, sensaciones de armonía, que pueden ser enormes. Si estamos naciendo constantemente, tenemos una nueva oportunidad siempre de atender a lo más importante y también de llamar a las musas.

sábado, 26 de mayo de 2018

Rima asonante con cocodrilo


Vuela, vuela, cocodrilo,
no te dejes asustar,
 ni la piel en los zapatos
 de una dama que al pisar
 no pensará que no piensa
 que su piel si dejará
 en lograr sueños dormidos
 a la sombra de un nogal.